Un viaje pionero, que cambió una sociedad

Nuestra historia.
Los orígenes de Estabanell

En los primeros años del Siglo XX, Francesc Estabanell i Puntí, copropietario de la empresa textil Estabanell y Pahisa, envió a uno de sus hijos, Francisco Estabanell i Fontserè, a Suiza y al norte de Italia para que averiguase qué era y cómo funcionaba aquello que llamaban «corriente».

Este viaje, y la visión de futuro de Estabanell i Puntí, pusieron las bases de lo que hoy, más de 100 años después, somos Estabanell: un grupo de empresas de los sectores energético y de telecomunicaciones de referencia en Cataluña y en el conjunto del Estado

 

Transformar la actividad,
para transformar la sociedad

A raíz de ese viaje, Estabanell y Pahisa decidió sustituir la fuerza del vapor, que se utilizaba para hacer funcionar las máquinas de hilados y de tejer algodón de la fábrica que la familia regentaba en Centelles, por la electricidad.

En 1910, Estabanell y Pahisa consiguió la concesión para el aprovechamiento de agua y los derechos de utilización de una presa, de unos canales y otras obras preexistentes en el valle del río Ter, en el Ripollès . Y, a partir de aquella concesión, construyó la primera instalación hidroeléctrica de la compañía para hacer llegar energía eléctrica hacia la factoría de Centelles.

En poco tiempo, se hizo evidente que el excedente de producción energética que la empresa tenía se podía utilizar para dar servicio a las poblaciones cercanas, que se planteaban la modernización de su iluminación, mediante un sistema más limpio, seguro y potente. Y así fue como Estabanell empezamos a diversificar nuestra actividad hacia la generación de energía de origen renovable y, de paso, hacia la distribución de electricidad.

Los municipios cercanos a la actividad de Estabanell, y sus ciudadanos, fueron incorporando a su vida la «corriente», que fue clave para mejorar la calidad de vida de las personas e impulsar la actividad económica de la zona.

 

2009, 2015:
nuevas oportunidades

En 2009, dejábamos el textil atrás, mientras se ponía fin al proceso de liberalización del sector energético. Nuestro espíritu emprendedor nos llevó, pues, a la puesta en marcha de nuestra empresa de comercialización de energía, Estabanell Energía, al tiempo que consolidábamos nuestra actividad regulada de distribución de electricidad bajo la marca Estabanell Distribució.

Nuestra trasformación seguía adelante, fieles a nuestros valores y a nuestra manera de ser y de hacer, conscientes de que todo lo que habíamos impulsado, impulsábamos y impulsaríamos debía responder a nuestra misión.

Así fue como, en 2015, pusimos en marcha nuestra empresa de telecomunicaciones, bajo la marca emagina. Y como ocurrió en 1910 con la «corriente», fuimos el primer servicio de fibra óptica en la mayoría de municipios en los que empezamos a comercializar. Con lo que, esta decisión, supuso un paso importante para mejorar la conectividad y las conexiones de hogares y empresas que, hasta entonces, no podían disfrutar de esta tecnología.

2020,
Impulso a la Generación responsable

El año empezó con la puesta en marcha de nuestra empresa de Generación, que nació como consecuencia de nuestro firme compromiso con la transición energética, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el respeto por nuestro entorno natural.

Porque, como se desprende de estas líneas, esto de la generación de energía de origen 100% renovable no es algo que nos haya venido de nuevo. Porque, como se desprenden de estas líneas, ya en 1910 sabíamos que significaba generar bienestar, que significaba generar energía responsablemente.

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