La secadora

La secadora:

  • La secadora es un electrodoméstico que consume mucha energía ya que la potencia de las resistencias trabaja alrededor de los 3000 W y el tiempo normal de un programa de secado es de 60 minutos. Por tanto, para evitar problemas de potencia, hay que tener en cuenta qué aparatos funcionan simultáneamente con la secadora
  • Hay dos tipos de secadoras según el tipo de secado:
    • De evacuación o extracción: disponen de un conducto que extrae la humedad hacia el exterior (ineficiente).
    • De condensación: recogen la humedad en una bandeja que después se tiene que vaciar (eficiente).
  • El control del proceso de secado puede ser:
    • Por sensor de humedad: sistema inteligente que detiene el proceso a la humedad deseada por el usuario (eficiente).
    • Por temporizador: el proceso se detiene cuando se acaba el tiempo previsto por el programa (ineficiente).
  • Actualmente existen secadoras de bajo consumo: las de tecnología de bomba de calor, la versión a gas de la secadora y las que incluyen ciclos con enfriamiento progresivo (que permiten terminar de secar la ropa con el calor residual de la secadora).
  • El etiquetado energético de las secadoras informa sobre el consumo energético, la capacidad de carga, la tipología (extracción o condensación) y el nivel de ruido de estos electrodomésticos.
Recomendaciones para ahorrar electricidad
  • Si se dispone de suficiente espacio, el calor del sol es siempre el mejor sistema de secado.
  • Antes de utilizar la secadora, hay centrifugar la ropa lavada para extraer el máximo volumen de agua posible. Así, el programa de secado no será tan largo y se reduce el consumo energético.
  • Hay que aprovechar al máximo la capacidad de la secadora y procurar que trabaje siempre a carga completa.
  • No se debe secar la ropa de algodón y la ropa de más peso en las mismas cargas de secado que la ropa ligera.
  • Debe limpiarse periódicamente el filtro de la secadora y procurar que el orificio de ventilación no esté obstruido