La tarjeta energética

La tarjeta o etiqueta energética es un distintivo obligatorio que deben llevar los electrodomésticos

La tarjeta o etiqueta energética es un distintivo obligatorio que tienen que llevar los electrodomésticos y que indica, básicamente, su eficiencia energética, es decir, su capacidad para funcionar con menores o mayores consumos energéticos en comparación con otros electrodomésticos de su misma gama y con características similares.

targeta

¿Qué ventajas tienen los electrodomésticos eficientes?

A parte del ahorro energético y, por lo tanto, de la disminución de la factura eléctrica, los electrodomésticos eficientes suelen tener las siguientes ventajas:

  • Son fáciles de desmontar y de reciclar.
  • Reducen la facturación del agua hasta un 40 % (en el caso de lavadoras y lavavajillas).
  • Evitan que se gaste más detergente de la cuenta porque tienen una dosificación más fácil (en el caso de lavadoras y lavavajillas).
  • Cuentan con una garantía de alto rendimiento.
  • No utilizan gases refrigerantes que debiliten la capa de ozono (en el caso de los frigoríficos).
  • Disponen de ciclos de lavados economizadores de energía (en el caso de lavadoras y lavavajillas).
  • Son menos ruidosos.
  • Tienen garantía de piezas de repuesto durante 12 meses.
  • Contienen menos sustancias peligrosas para el medio ambiente y la salud.
¿La llevan todos los electrodomésticos?

Casi todos. De momento, es obligatoria para frigoríficos, congeladores, lavadoras, secadoras, lavadoras-secadoras, lámparas de uso doméstico (bombillas, fluorescentes y bombillas de bajo consumo) y, desde hace poco, para aparatos de aire acondicionado domésticos. Todos los establecimientos que vendan este tipo de producto están obligados a mostrar la etiqueta de cada aparato. Se trata de una Directiva Europea que deben cumplir todos los países de la Unión Europea, aunque hay un período de adaptación que permite poner a la venta, por ejemplo, aparatos de aire acondicionado que todavía no cumplan algunas de las disposiciones de esta directiva.

¿Por qué hay que leer bien la tarjeta energética?

Porque la información que contiene es muy útil para el consumidor. De la misma manera que cuando se compra un coche se vigila su consumo de gasolina, cuando se compra un electrodoméstico también hay que tener en cuenta si consume mucha energía o no. De ello puede depender conseguir un ahorro importante en la factura de la electricidad. Por ejemplo, el consumo energético del frigorífico supone, aproximadamente, un 21 % de la factura de la electricidad, porque está funcionando todo el día. Según el tipo de frigorífico que se compre y según las especificaciones de su tarjeta energética, se pueden llegar a ahorrar hasta 50 euros al año.

¿Qué información tiene la tarjeta energética?

La tarjeta energética proporciona mucha información, dividida en dos columnas: izquierda y derecha. Los conceptos que se indican en la columna izquierda se responden en la columna derecha:

  • Fabricante y modelo: indica el nombre del fabricante y el tipo de electrodoméstico.
  • Siete barras o flechas colores: cada una tiene una letra, de la A (verde oscuro) a la G (rojo), e indican la clase energética del electrodoméstico, es decir, su consumo de energía. El color verde y la letra A indican el menor consumo (más eficiente) y el color rojo y la letra G indican el mayor consumo (menos eficiente). En la columna de la derecha queda marcada la letra que corresponde al electrodoméstico que lleva la tarjeta.
  • Informaciones propias de cada electrodoméstico: en este apartado, que puede tener varias líneas, se indican conceptos como el consumo de energía del aparato (en kWh y para cada fase de su funcionamiento), el volumen y la capacidad (por ejemplo, la capacidad de carga en kilogramos, si se trata de una lavadora), el nivel de ruido en decibelios, etc. Esta información cambia según el tipo de electrodoméstico de que se trate. En la columna izquierda aparece el concepto concreto y a la derecha los números o cantidades que le corresponden.
¿Qué significan exactamente las barras o flechas de color y la letra de la tarjeta energética?

Es la información más importante e indica el nivel de eficiencia energética del electrodoméstico, es decir, su consumo energético. Hay siete niveles, tantos como colores y letras, que van del verde oscuro y la letra A en rojo y la letra G. La A indica la máxima eficiencia y la G la mínima. Entre cada letra o color hay una diferencia de consumo del 10-15 %, por lo que un electrodoméstico de clase A puede llegar a consumir un 80 % menos de energía que un electrodoméstico de clase G.

Comparación de consumos energéticos según la clase
CLASSE ENERGÈTICA Consum energètic Evaluación

A

menos del 55 %

Consumo bajo de energía

B

55 % – 75 %

Consumo bajo de energía

C

75 % – 90 %

Consumo bajo de energía

D

90 % – 100 %

Consumo mediano de energía

E

100 % – 1

Consumo mediano de energía

F

10 % – 125 %

Consumo alto de energía

G

más del 125 %

Consumo alto de energía

Los electrodomésticos de clase D y E son los normales; los de clase A, B y C son los de bajo consumo energético y, por lo tanto, eficientes; los de clase F i G son los de alto consumo energético y, por tanto, poco eficientes.

¡Atención! Solo se pueden comparar las etiquetas de un mismo grupo de electrodomésticos. Es decir, la etiqueta una lavadora de un tipo determinado solo se puede comparar con la de otra lavadora de esa misma gama.

¿Son más caros los electrodomésticos eficientes?
Los electrodomésticos eficientes pueden tener un precio de compra más alto que el resto, pero a la larga salen mejor de precio porque ayudan a ahorrar en la factura de la electricidad. Consumen menos y su vida útil es también más larga: entre 10 y 15 años. De modo que el sobrecoste inicial que supone comprar un electrodoméstico eficiente se compensa rápidamente con el ahorro energético y con la duración del aparato. Por otra parte, hay organismos públicos y comunidades autónomas que, en algunos casos, otorgan subvenciones para promover la compra de electrodomésticos que consumen menos. Y, finalmente, hay que tener en cuenta que el ahorro energético ayuda a conservar la naturaleza, de modo que al comprar electrodomésticos de bajo consumo estamos contribuyendo a mejorar el futuro del medio ambiente.
Comparación de ahorro económico en electrodomésticos concretos
 

CLASE
CONSUMO

A
55 %

B
55 % -75 %

C
Normal

FRIGORÍFICO

Ahorro anual

32 €

32 €

Ninguno

Amortización
diferencia de precio

Menos de 2 años

Menos de 2 años

Ninguno

LAVADORA

Ahorro anual

41 €

41 €

Ninguno

Amortización
diferencia de precio

Menos de 2 años

Menos de 2 años

Ninguno

LAVAVAJILLAS

Ahorro anual

45 €

45 €

Amortización
diferencia de precio

Menos de 3,5 años

Menos de 3,5 años

Ninguno

¿Qué pasa si en la tienda no encuentro la tarjeta energética del electrodoméstico que quiero comprar?

La puede exigir, porque es obligatoria. Sin embargo, puede que, en la tarjeta, solo aparezca la información de la columna derecha. En este caso, resulta muy difícil saber si estamos comprando un electrodoméstico eficiente o no porque es casi imposible recordar qué significa cada uno de los conceptos. También en esta situación hay que exigir ver la tarjeta completa.

¿Todos los electrodomésticos que llevan tarjeta energética son eficientes?

No. Solo son eficientes los que tienen en la columna de la derecha las letras A, B o C.

¿Puedo fiarme de la tarjeta energética?

Las tarjetas energéticas las ponen los propios fabricantes, que contratan laboratorios homologados para realizar las pruebas pertinentes a sus electrodomésticos y, a partir de ello, otorgan una letra u otra al aparato. En las pruebas de laboratorio se permite un margen de error del 15 %. En cualquier momento la Administración puede encargar una inspección para comprobar que el etiquetado energético es el correcto, de manera que los fabricantes son los primeros interesados ​​en que las pruebas estén bien hechas.

NO HAY QUE CONFUNDIR LA TARJETA ENERGÉTICA CON LA ETIQUETA ECOLÓGICA

Es importante no confundir la tarjeta energética con la etiqueta ecológica que llevan los electrodomésticos que son respetuosos con el medio ambiente. La etiqueta ecológica se concede cuando el electrodoméstico no produce residuos agresivos, cuando es fácil de reciclar, etc. Generalmente, los electrodomésticos eficientes (con las letras A, B o C) suelen tener características que también los hacen merecedores de la etiqueta ecológica, pero no al revés, ya que no todos los electrodomésticos que tienen la tarjeta ecológica son eficientes desde el punto de vista energético.