Calentador eléctrico

El calentador eléctrico permite ahorrar energía y dinero
El calentador eléctrico es un depósito donde el agua se calienta y se almacena. Hay diferentes tipos de calentadores eléctricos, según la medida y capacidad (cantidad de agua caliente que puede contener), según el tipo de tarifa eléctrica que se tenga contratada (nocturna o no) y según la rapidez con la que se obtiene el agua caliente (normal o instantáneo).
¿Qué ventajas tiene el calentador eléctrico?

Tiene muchas. Lo más importante es que permite ahorrar energía y dinero al asociarlo a la tarifa nocturna, que reduce hasta a un 55 % el coste de la factura eléctrica. Además:

  • Si se utiliza la Tarifa Nocturna, es el sistema de calentamiento de agua más económico que hay.
  • Su instalación es rápida y sencilla.
  • Es muy seguro, gracias a todos sus componentes específicos.
  • Se puede colocar en cualquier sitio porque no necesita ventilación ni salida de gases.
  • Es totalmente automático y la temperatura del agua no varía, sea cual sea la época del año.
  • No hace falta ampliar la instalación eléctrica y solamente se necesita una toma de corriente.
  • No hay riesgos de intoxicación, ni de explosión ni de incendio.
  • No necesita mantenimiento.
  • La cantidad de agua fría despejada disminuye respecto a otros, hasta al 3 % si el calentador está cerca del punto de consumo.
  • No consume oxígeno, ni produce gases o humos que puedan contaminar el ambiente.
  • Se puede aprovechar su agua caliente para la lavadora, lo conlleva un ahorro de energía.
¿Cómo es un calentador eléctrico?

El calentador eléctrico tiene diversas partes y componentes:

  • Depósito de acumulación de agua: es donde se almacena y se calienta el agua. Puede ser de acero, de cobre, de acero inoxidable o de material plástico. El mejor material, y el más usual, es el acero, que normalmente lleva un recubrimiento contra la corrosión: esmaltado vitrificado, galvanizado o de resinas plásticas.
  • Resistencia eléctrica: es el componente que calienta el agua. Está dentro el depósito de acumulación.
  • Termostato: controla la temperatura del agua. En algunos casos, el termostato ya viene de fábrica fijado a una temperatura determinada; en otros casos, el usuario puede escoger la temperatura con un mando. Lo mejor es que esté siempre a 60º o 65º.
  • Termostato de seguridad: es un limitador eléctrico que sirve para desconectar la resistencia si fallara el termostato, de manera que el agua no se caliente más de la cuenta.
  • Ánodo de magnesio: también se llama ánodo de sacrificio y es un elemento que sirve para evitar la corrosión. Se coloca dentro del depósito y absorbe toda la reacción química que se produce durante la oxidación, de manera que el ánodo es el que sufre la corrosión mientras que el elemento protegido continúa en perfecto estado.
  • Recubrimiento aislante: recubre el depósito para aislarlo térmicamente. Generalmente es espuma de poliuretano y sirve para mantener la temperatura del agua.
  • Recubrimiento exterior: cierra todo el conjunto, dándole un aspecto homogéneo y bien acabado. Generalmente es una chapa de acero pintada de color blanco.
¿Qué tipo de calentador eléctrico es el más conveniente?

Depende de la cantidad de agua que se necesite, de si se tiene contratada o no la Tarifa nocturna y de la rapidez con la que se quiera tener el agua caliente:

  • Según la cantidad de agua necesaria: es el factor que determinará la medida del calentador. La tabla indica las capacidades recomendadas de acuerdo con el número de personas y sus necesidades:
  • Según la tarifa eléctrica: hay dos tipos de calentadores, los convencionales y los de doble nivel. Los calentadores convencionales van bien tanto si se tiene la Tarifa nocturna contratada como si no. Los de doble nivel son los ideales para poner si se contrata la Tarifa nocturna.
    • Calentadores convencionales: los hay en muchas formas y acabados (cilíndricos, rectangulares, cuadrados y hasta existen preparados para ser panelados como las lavadoras o frigoríficos). Su capacidad oscila entre los 10 y los 200 litros, aunque los hay mayores. Tienen una sola resistencia y la rapidez para calentar el agua varía en función de la potencia eléctrica y la capacidad (generalmente, entre 10 y 16 W por litro; cuanto mayor sea esta cifra, más rápidamente se calienta el agua).
    • Calentadores de doble nivel: tienen dos resistencias y dos termostatos. Las dos resistencias son para calentar el agua en diferentes momentos: una lo hace durante la noche (cuando Tarifa nocturna está activada) y la otra, que está en la parte superior del depósito, se conecta de día y solo calienta una pequeña porción del agua acumulada por si se da el caso que el agua caliente se ha acabado y se necesita un consumo de agua inesperado. De esta manera se evita calentar de nuevo toda el agua del depósito y solo se calienta la que se vaya a usar. Los dos termostatos también actúan en momentos diferentes. El termostato de carga nocturna regula la temperatura a 60-65º durante la noche. El otro termostato controla la temperatura del agua con la que se calienta la resistencia que solo actúa de día.
    • Según la rapidez del agua caliente: los calentadores convencionales tardan unas horas en calentar totalmente el agua del depósito pero los llamados calentadores instantáneos lo hacen de manera inmediata, en el momento en que se abre el grifo del agua caliente, y solamente funcionan durante el rato que está abierto. Son más pequeños que los calentadores convencionales, ya que tienen una capacidad de entre 1,7 y 15,5 litros. En cambio, proporcionalmente, su potencia es mucho más alta: entre 3 y 27 kW. Se utilizan para situaciones concretas, en las que se necesita poca agua caliente pero muy rápidamente.

    N.º DE PERSONAS

    Cocina, lavabo
    y ducha (sin bañera)

    Cocina, lavabo,
    bañera y ducha

    1 – 2

    75 – 100 litros

    100 – 150 litros

    3 – 4

    100 – 150 litros

    150 – 200 litros

    5 – 6

    150 – 200 litros

    200 – 300 litros

¿Dónde se puede colocar el calentador eléctrico?
¿Se puede poner en cualquier edificio? Como no necesita ventilación ni salida de gases, lo único que hay que tener en cuenta son las canalizaciones de agua y que haya un enchufe eléctrico donde conectarlo. Además, para reducir el consumo de energía, conviene poner el calentador dentro de la vivienda y lo más cerca que se pueda de las zonas de consumo de agua caliente. En viviendas o locales situados en edificios colectivos, el calentador se puede poner dentro de un armario, en el altillo o en un falso techo, y se puede instalar vertical u horizontal. En las viviendas unifamiliares o locales muy grandes, se puede colocar en el sótano o en el garaje. Si es un calentador de pequeña o mediana capacidad, se suele sujetar a la pared; si es de más de 200 litros, suele ir apoyado al suelo, con un trípode o un zócalo.
¿Cuántos calentadores eléctricos deben instalarse?
Se puede poner solo uno, pero si la cocina y los baños están muy separados puede resultar más económico instalar dos calentadores independientes, uno mayor en el baño y el otro más pequeño en la cocina, ya que cuanto mayor es la separación entre el calentador y el grifo de agua caliente, más calor se pierde a través de las tuberías y más agua fría sale al principio. Si, de todos modos, solo se puede poner calentador, lo mejor es instalarlo cerca de los baños, que es donde se utiliza más el agua caliente.