El lavavajillas

  • El 90 % del consumo de los lavavajillas está provocado por el funcionamiento de las resistencias encargadas de calentar el agua en los programas de lavado, que tienen una potencia aproximada de 2.500 W. Sin embargo, lavar a mano con agua caliente puede ser un 60 % más caro en agua y energía que hacerlo con el lavavajillas.
  • Gracias a las últimas mejoras tecnológicas, existen modelos que seleccionan la temperatura del agua y disponen programas económicos que recuperan parte del calor de lavado para el aclarado o el secado.
  • La etiqueta energética tiene en cuenta la eficacia de lavado y secado y el consumo de agua y energía, medido en el programa económico.
  • Una buena opción es comprar un equipo pretérmico o termoeficiente, es decir, un equipo con conexión al circuito del agua caliente sanitaria, que dispone de una doble opción para la toma de agua. Con ello, las resistencias deben trabajar menos porque aprovechan el sistema de calentamiento del agua caliente sanitaria del hogar ya sea solar, caldera o calentador.
Recomendaciones para ahorrar electricidad
  • Escoja el tamaño del lavavajillas según las necesidades de su hogar ya que, para ahorrar, hay que usarlo cuando esté totalmente lleno.
  • Retirar en seco los restos de alimentos de la vajilla. Si es necesario aclararla antes, debe hacerse con agua fría.
  • Siempre que se pueda, es mejor usar los programas económicos o de baja temperatura.
  • Un buen mantenimiento mejora el comportamiento energético: debe limpiar periódicamente el filtro y revisar los niveles de sal y abrillantador