El frigorífico y el congelador

  • Aunque la potencia del frigorífico y/o congelador no es muy elevada (cerca de 200 W), el estar funcionando ininterrumpidamente las 24 horas del día le convierte en el electrodoméstico que más consume en el hogar.
  • El consumo del frigorífico y/o congelador depende del sitio donde se ubique. Debe favorecerse la circulación de aire por la parte posterior del equipo y alejarlo de los focos de calor o radiación solar directa. La parte posterior del frigorífico y/o congelador debe estar limpia y ventilada. En condiciones no óptimas de ubicación, estos aparatos pueden consumir un 15 % más.
  • El hielo es aislante y, por lo tanto, dificulta el enfriamiento del interior de los aparatos. Por esta razón se han extendido los modelos no-frost que disponen de una circulación continua de aire en el interior, lo que evita la formación de hielo sobre las paredes de los compartimentos.
  • El etiquetaje energético de un aparato de refrigeración de alimentos depende de diferentes parámetros. Los más importantes son la tipología y el volumen de cada compartimento. Desde finales de 2011 es obligatorio el uso de la nueva etiqueta que incluye nuevas clases de eficiencia más allá de la clase A:
    • La A+: con un consumo inferior al 42 % del consumo medio de un aparato equivalente.
    • La A++: con un consumo inferior al 30 % del consumo medio de un aparato equivalente.
Recomendaciones para ahorrar electricidad
  • Si abre y cierra la puerta del congelador o frigorífico demasiado a menudo, o permanece abierta demasiado tiempo, habrá pérdidas de frío que harán incrementar el consumo energético.
  • Deje enfriar los alimentos a temperatura ambiente antes de ponerlos en el frigorífico. Cuando quiera descongelar un alimento para consumirlo al día siguiente, descongélelo en la nevera en lugar del exterior, se tendrán ganancias gratuitas de frío.
  • La temperatura del frigorífico debe mantenerse entre los 4º y 5º; en el caso del congelador, no conviene reducir la temperatura por debajo de los -18º. Por cada grado más de frío, el consumo aumenta un 6 %.
  • Si se forma hielo dentro del congelador, debe descongelarlo antes que el espesor de la capa supere los 3 milímetros. De esta manera se conseguirán ahorros de hasta el 30 %.